Este es un blog de difusión de la poesía contemporánea, con énfasis en la latinoamericana.
Tupac
Su cuerpo marcó entonces los cuatro puntos cardinales
atado a los cuatro caballos del viento,
era el hombre de Vitruvio,
el hombre dibujado por Leonardo
como una constelación inversa sobre la piel oscura de la tierra
tu piel de andesita destinada a una dinastía de olvido.
Pero habías aprendido a solas a repetir el grito insensato de los libres,
habías gritado a solas la esperanza hasta convencerte de que era posible
y levantaste tu estirpe en cada matorral, y en cada piedra,
la multiplicaste hasta alcanzar el número exacto que precisa la furia
Y fueron la rebelión y Sangará
y desde la cumbre erguido junto al cóndor, el dios Huiracocha.
Después..., la derrota y el martirio,
y tus miembros rotos por los caballos del viento.
Los tiranos olvidan que algunos hombres mueren para ser inmortales,
que vuelven a la tierra convertidos en héroes
para encender el rescoldo de los antiguos carbones;
por eso Tupac, siempre te disputan los cuatro puntos cardinales