Este es un blog de difusión de la poesía contemporánea, con énfasis en la latinoamericana.
Sueño con mi mamá Fui a visitar a mi mamá A la casa que teníamos. Yo estaba como un perro rabioso. Con un tono de voz como si le hablara A una criatura, mi mamá me decía: “No es rabia, es dolor”. ADRIANA BORGA Acaece en la cima. La atmósfera posee a las...
Tupac Su cuerpo marcó entonces los cuatro puntos cardinales atado a los cuatro caballos del viento, era el hombre de Vitruvio, el hombre dibujado por Leonardo como una constelación inversa sobre la piel oscura de la tierra tu piel de andesita destinada...
ENTREGA Iban fundiendo sus brazos entregados a su resistencia venciéndola hasta hacerla sólo de aire cada uno apoyado sobre el otro sostenidos por los deseos en una eterna ligadura de débil envoltorio ellos se entregaban entre las ropas y calladas palabras...
AIRE LEVE Un aire leve y tibio suele hasta aquí arribar rodeando tu figura. Baña todo una luz y el día nos otorga sus horas más serenas. El ensueño es mirada o tal vez un instante vecino del que vivo. Crece el día y muy cerca una flor enrojece. Me acerco...
Una sensación de muerte alucinante, estremecía el cielo de gris, de negro, sin derramarse. El cofre de las estrellas albergaba otra eternidad. Me sentí envuelta en un signo tatuado de incertidumbre y locura. El cielo capturaba el misterio de la lluvia....
(A Federico Fellini) La nave está ahí, aún. Se escuchan cantos. Son ángeles bajando desde las estrellas más profundas Son voces subiendo desde los corazones que dejan en el aire un color de viaje que ha de llevar a la muerte o a la gloria. En el muelle,...
Cuando el peregrino escudriña por encima de las quimeras y decide partir naufragan los girasoles Crepúsculos de amianto baten un duelo de azules en pabellones desolados. Y esa copa meciéndose en una lágrima no alcanza para espantar a los verdugos. Ni...
A los niños muertos… For the dead children A los niños muertos Ellos partieron cabalgando caballitos de madera Partieron ¿adónde? Seguramente en un lugar existen valles encantados… To the dead children They left riding rocking horses They left where to?...
Nuevamente migratorias aves despobla-. ron la llanura retornó el eco del viento otoñal La maga festejó la desnuda aridez Los àrboles descarnados y el sol amari- llento de tardes grises, la maga dictó: de ti profunda era de color de otoñal pañuelo de nuevas...
… – Si ganamos, la llevaré a que mire los naranjos, a que toque la mar, que nunca ha visto y se le llene el corazón de barcos. RAFAEL ALBERTI En mis poemas de Soldados en su tenue derrota nunca ha Habido barcos ni Naranjos y ni siquiera el Berro Es azul...
La casa La casa estaba en la esquina de los peces. Un lugar donde ellos se encontraban para poder reconocerse. El agua se enturbiaba con frecuencia debido a la presencia de otros seres. Pero ellos continuaban, pese a todo, llevados por su afán de subsistencia....
Un ojo que descubra las galaxias. Un ojo inquietante, persistente sin condenas, infalible. Que atraviese montañas y no muerda más el polvo. Que ilumine los oscuros pasadizos y distinga los gestos que ocultan los disfraces. Que recuerde, olvide y sea bandera...
Creo que fue en Nínive donde dejé de olvido un collar de piedras mágicas que aun te debo de regalo Lo robé una noche a una sacerdotisa de Assur con quien tuve amores un verano Desde entonces vago sin cesar por el Tiempo saltando edades deteniéndome en...
De aquel tiempo de las muchas grandes tristezas, ésas que pasan arduas destempladas tormentas generando el viento de un cambio, digo: yo viví en erosión sin preguntarle a mi adentro el porqué de esa arruga, tristona que vociferaba su silencio. Eran arañazos...
deshabitada Soy la de las cuentas la que lava las medias la del perfume a lavandina la que exhausta se desmaya cuando duerme la de la cara gastada la de los ojos rojos la que cocina horrible la del dolor de espalda la que te mira y no ves lo que vive...
Te pronuncio... y tu nombre en mi voz cascabel de la quinta luna suena a enero ; venís navegando un mar chiquito de estrellitas un profundo fulgor de caricias venís y te presiento murmurar entre sueños latido a latido toda mi vida ; venís con tu nombre...
SOLITARIA ESPERA A mi abuela Rosa Ya no estás en el barro en la lluvia ni en las tardes de sol. Dejaste tu viejo sillón entre las glicinas del jardín. Ya no tengo por las noches la dicha de oír antiguas leyendas ni podré a tu lado visitar naufragios....
No logro perderme. Los caminos se cierran en sí mismos Y la curvatura amuralla al jardín. Agito y abrillanto corolas, mi corporeidad se inflama de ansias. He tocado la piedra que otorga, en forma inconstante, el placer y la condena de la piel. Ahora sí...
Nombrar en viaje V No hay agua. Ella dice no hay agua. Habla de la ternura, naturalmente, ha llegado a un lugar seco donde golpea el sol. Sopla una ráfaga húmeda. Ella se desliza hacia el agua de sueño, en las repisas tintinea la cristalería. Y saltan...
LAS GRANDES GUERRAS “Un pueblo de demonios ríe en nuestras cabezas” Charles Baudelaire Sobre la cáscara infinita de la tierra, hubo cotos de / alambradas y trincheras, y nidos donde empollaron sus huevos las tragedias. Ciudades estupefactas miraron un...
24 El verde de los fresnos me escribe que el verano está por llegar, y mi triste sala sobrecargada de objetos semeja una goleta que encalló, pintada de pasado, mudo pasado dentro de un alma errante y cerrada. Una zapatilla de raso. Un ventilador. Mi mesa...
Mujer en la tormenta I ¡Cuánto sol traen tus ojos en la noche, en el destierro de mi vida, golondrina! En la soledad de mi cuerpo cansado. Soy el violín de tu cintura Vivo entre la soledad y las palabras. Mujer abierta al orden, al desorden de mi sangre....
En tierra del Jamás Nunca “Y es que aquí, sabés, el trabalenguas, trabalenguas el asesino te asesina y es mucho para ti. Se acabó ese juego que te hacía feliz. No cuentes lo que viste en los jardines, el sueño acabó. Ya no hay morsas ni tortugas. Un río...
Movimiento inmóvil (…) 4-el tronco El camino que se abre a cada paso el poema que no acaba de escribirse. La órbita de un planeta el choque de una partícula. La nieve que disuelve su presencia en el monte. En un mundo que gira con afán incesante alguien...
TANGO A CIERTA MADRUGADA BLANCA EN LA BOCA Érase un hombre. Ése. Tendido a mi costado. Y abajo, el batifondo de las cantinas. Yo le daba mi pelo, una marea revuelta de abrazos, aletazos de jaguar. Yo le dejaba en la boca el íntimo jardín de mis delicias....